battle royale·booket·distopia·koushun takami·libros·opinión·reseña

Battle Royale – Koushun Takami

Título Battle Royale
Autor Koushun Takami
Editorial Booket
Año 2013
Páginas 688
Encuadernación Tapa blanda con solapas/ bolsillo
Género Distopia/ acción

En la República del Gran Oriente Asiático está prohibido el rock, esa música decadente. Los jóvenes crecen en un estado totalitario y controlador que promueve la competitividad. Como medida de control de rebeliones, la administración pone en marcha el Programa: cada año, 50 clases de distintos institutos son elegidas para luchar a muerte en la BATTLE ROYALE. Los alumnos elegidos son aislados en una isla. Las normas del juego son estrictas: no pueden escapar, no pueden contactar con el exterior, y solo puede quedar uno. Todo está permitido para sobrevivir. Empieza el juego. Empieza BATTLE ROYALE.

Esta obra la conocía por su película ya que a nuestro país llegó primero la adaptación y tras el éxito de Los Juegos del Hambre se arriesgaron a traducir esta obra tan polémica.
¿Por qué polémica? Primero por la historia de ¿qué fue antes el huevo (Los Juegos del Hambre) o la gallina (Battle Royale)? Segundo porque a pesar de estar dirigida a un público juvenil es muy sangrienta y fuera de su país de origen la ven como una historia “muy fuerte” para nuestros jóvenes, algo bastante hipócrita ya que vemos normal que vean las noticias diarias pero nos parece mal que lean un libro sobre una crítica a esa sociedad que les estamos inculcando.

Pero fuera polémicas, a mi Battle Royale me ha enganchado y transportado a esa batalla por la supervivencia, si, muy cruel pero bastante real. Ya que con ella el autor quiere criticar la educación del individualismo a través de la competitividad y la presión social, que sobre todo en su país se les está dando a los jóvenes. Y que va aumentando en el resto de países denominados del primer mundo.
Además, el autor, nos muestra que para los gobiernos o personas que están en categorías superiores a las nuestras, el resto de personas solo somos un número para ellos. Esto lo muestra asignando a cada alumno de la clase que compite por la supervivencia un número. Esta asignación numérica  tiene una doble intención por parte del autor. En primer lugar,  nos demuestra que, a pesar de diferir en carácter o pautas de comportamiento, la persona queda reducida a una mera cifra cuya pérdida no será significativa. En segundo, reforzar la percepción de que todos están “cortados de un mismo patrón”, tal y como afirma su autor, asignándoles roles concretos a cada personaje que permanecen inalterable durante toda la novela.
Y este es otro de los aspectos del que os quería hablar. Las personalidades de los personajes. Puede que los personajes sean típicos y llenos de tópicos. pero son 42 estudiantes, cada uno con su personalidad y con un pasado, que en muchas ocasiones es muy turbio. Pero el autor nos muestra 42 personalidades que podemos ser cada uno o cualquier persona que conozcamos. y cual sería su reacción respecto al juego, ¿jugaría o intentaría escapar?, ¿Iría solo y no confiaría en nadie, o haría equipo con alguien de quien pueda sacar provecho? Todas estas preguntas se nos muestran con cada alumno y sus decisiones en este macabro juego.
Aunque al comienzo el autor nos muestra a todos los alumnos, al final se acaba centrándose en un trío protagonista. Y según nos vamos acercando al final, este protagonismo va creciendo, dejando a los pocos supervivientes unas pequeñas páginas para mostrarnos sus actos. Pero las historias de estos “personajes secundarios” me parecían mucho más interesantes y se podían haber desarrollado mucho a lo largo del libro que la que nos muestran del trío protagonista. Ya que en muchas ocasiones se nos mostraba sus aptitud repetida una y otra vez. Es lo único negativo que he encontrado a esta obra, el poco desarrollo que se les da a algunos personajes y que podrían haber sido muy interesantes.

Si os gustó los juegos del hambre y mientras lo leíais, notabais que faltaban algo, en esta obra lo encontraréis. Porque ese algo es la crueldad humano mostrada con toda realidad y crudeza. Aunque no es una novela acta para estómagos sensibles ya que en ocasiones el autor se explaya bastante en las descripciones de como han quedado los cuerpos tras ser asesinados.

En conclusión, Battle Royale no es solo la novela que inspiró la trilogía de Los juegos del hambre, también es una de las distopías más sangrientas y polémicas de la última década por atreverse a describir las posibles consecuencias del individualismo y la competitividad de una nación. Una historia violenta donde lo importante no es sobrevivir, sino aprender a vivir tu propia vida respetando la de los demás.

“Irónicamente, el hecho de que sus compañeros fueran muriendo implicaba que los estudiantes que quedaban sobrevivirían aún algún tiempo. Los vivos compraban tiempo con la muerte de los demás. Shuya intentó quitarse aquella idea de la cabeza”
¿Habéis leído el libro? ¿Qué os pareció? Espero vuestros comentarios